lunes, 9 de mayo de 2011

Novedad: Brindis por un Ocaso



El silencio que sigue pesando sobre la obra de Arturo Cancela, Enrique Loncán y Enrique Méndez Calzada o su rápida invalidación crítica parecen vincularse, más que con una censura política –conjetura Rodríguez Pérsico–, con su práctica de una literatura fuertemente escéptica, “que aniquila mitos y esencias y no pone nada en el lugar vacío”. Y comprueba: “No hay sustituto posible para los significados pulverizados, provengan de la ciencia, de la política o de la vida social”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada